Lo que en el fondo convence a los inversores

Juan es dueño de una pizzería desde hace años. La pizzería ofrece un producto de calidad y cuenta con una clientela estable. A su vez, Pedro también es dueño de una pizzería, la cual también ofrece precios razonables y productos de calidad. De hecho, las pizzerías de Juan y Pedro son similares en tamaño, variedad de productos, nivel de precios, atención de sus mozos, insumos utilizados, etc. Ambas pizzerías, tan similares entre sí, han gozado de una interesante rentabilidad en los últimos años.
Juan y Pedro están evaluando ahora posibilidades de inversión para sus respectivas pizzerías. La primera alternativa es efectuar una mínima inversión en pintura, lo cual lograría 

mantener la clientela. La segunda es renovar mesas y sillas, además de pintar. En este caso, Juan y Pedro estiman que podrían cobrar precios un poco más altos, si bien esto podría ocasionar la pérdida de algunos clientes. La tercera alternativa es la de alquilar un local vecino, de forma de aumentar la cantidad de mesas, además de pintar y renovar el mobiliario. Sin embargo, para que dicha inversión tenga sentido será necesario no sólo subir los precios sino también incrementar la cantidad de clientes.
Luego de evaluar las distintas posibilidades, Juan le comenta a un amigo su decisión: invertir sólo en pintura. Su amigo se sorprende, debido al éxito que ha tenido la pizzería en los últimos años. Sin embargo, Juan sostiene que no obstante la buena performance reciente, no proyecta un incremento en la capacidad adquisitiva de sus clientes.
Debido a esta incertidumbre – le dice Juan a su amigo – no estoy dispuesto a invertir demasiado.
Al mismo tiempo, y luego de evaluar las alternativas, Pedro le cuenta a un amigo su decisión: una renovación total del mobiliario, pintura nueva y ampliación a otro local.
Pedro le comenta que según lo que ha investigado, el poder adquisitivo de su clientela luce firme, y no debería ser difícil incrementar la cantidad de comensales. Sorprendido, su amigo le hace notar que si bien la pizzería ha venido funcionando bien, no parece haber indicios de que una ambiciosa expansión se justifique. Sin embargo, Pedro le contesta que él estima un crecimiento sostenido en su clientela, y que por lo tanto está dispuesto a embarcarse en tamaña inversión.
Las historias de Juan y Pedro no son distintas a las de cualquier empresario.
Las decisiones de inversión se toman en base a las perspectivas futuras de cada proyecto, las cuales se construyen en función de la información disponible. El pasado, a no ser que impacte en las proyecciones a futuro, es irrelevante a la hora de tomar decisiones de inversión.
Equivocado o no, Juan invertirá sólo un poco de dinero en pintura, a pesar de haber obtenido una buena rentabilidad recientemente.
Equivocado o no, Pedro llevará a cabo una gran inversión, a pesar de que la rentabilidad histórica – si bien ha sido muy buena – no parece justificar dicha inversión.
Suponer que habrá inversiones porque en el pasado hubo rentabilidad es ignorar la manera en que los empresarios (o dueños de pizzerías) toman sus decisiones – al menos, en condiciones de libertad.